Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2013

Las Bogavantes

Imagen
En los tiempos en los que los amigos de la pandilla salíamos sin ninguna fémina entre nuestras huestes, un día en particular marcó un antes y después en nuestras vidas. Era un Jueves Santo en Sevilla, con decenas de miles de personas en las calles deseosas de sentir y vivir la Semana Santa. Ya habíamos recorrido todo el centro contemplando con interés y respeto los "pasos" más famosos del día cuando el día empezabar a llegar a sus últimas horas. Estábamos cansados de tanto andar, pero nada que nuestros cuerpos jóvenes y bien adiestrados no pudieran aguantar. Además, entre procesión y procesión, siempre caía un buen bocata de salchichón o tortilla y una latona de Coca Cola de esas que los vendedores ambulantes ofrecían a voz en cuello. Aparte de estas ingestas "supervitaminadas y mineralizadas" estaba el oasis entre los oasis, el 5 estrellas de los helados, la gloriosa e insigne heladería RAYA . Situada frente a la plaza del Cristo de Burgos se erigía el ...

Cujo

Al principio, para jugar al baloncesto, solíamos construir una canasta con un aro de bicicleta al que previamente le habíamos quitado todos los radios. Lo atornillabamos a una madera y ésta, la colgábamos en cualquier rama de árbol que estuviera a una altura adecuada.     ¡Asi de rústicos éramos por aquel entonces! Después, cuando empezaron a escasear los suministros de aros por los alrededores, nos las vimos y deseamos para encontrar algo donde meterla. Se que suena mal, pero por esas fechas, ¡ni siquiera teníamos la mente sucia para darle el significado sexual! Comenzamos a poner dinero entre todos para comprar un Aro en el Corte Inglés pero pronto vimos que no era rentable. Gracias a algún lumbrera pro-deporte , empezaron a aparecer canastas repartidas por parques, colegios e institutos. Esa fue nuestra época gloriosa en el Turina Garden y en Parque Center . ¡Que partidazos echamos alli!, como me ponía a parir mi madre cuando terminábamos jugando en el Parque (ju...

Blood of my blood.

Imagen
El verano en Sevilla es algo especial. Hace que todo el mundo salga de sus casas a tomar algo de aire mientras las viviendas, auténticos hornos de ladrillo, van rebajando la temperatura a valores más o menos recomendados por la O.M.S. Ahora, con los aires acondicionados, es otra cosa, pero hace 20 o 25 años no eran muy habituales. Serian las diez y media de la noche o las once lo más. Ya limpio y aseado, oliendo a jabón y suavizante, afeitado y mas peinado que David Hasselhoff con la ilusión de avistar alguna fémina cañón y no quedarte mas cortado que la toalla de Freddy Krugger. Allí estaba yo, sentado en mis amados "poyetes", después de un buen partido de baloncesto (FIBA vs NBA), pensando en unas croquetillas, del Horno que había frente a los pitufos, acompañadas de unas aceitunillas sin hueso y un buen zumo para aliviar el cansancio. No se porque, pero siempre era el primero en llegar. Creo que los demás esperaban a ver...